Desempleo juvenil en Perú

El problema del desempleo juvenil siempre ha sido un fuerte tópico en América Latina y la influencia de la pandemia mundial reciente ha  tenido un gran impacto negativo en la situación. Por tanto, se explorará  el estado del desempleo juvenil en Perú, qué factores se han observado y qué respuesta se ha estado tomando.

Métricas de la Organización Internacional del Trabajo

Para el año 2017 la OIT estimaba que un 16% de la juventud de Latinoamérica y el Caribe, comprendida entre las edades de 15 y 24 años, se encontraba desempleada y sin recibir educación.

Para el caso específico de Perú, alrededor de un millón 174 mil jóvenes entre  estas edades no tenían ni empleo ni educación.

Esto llevó al proyecto de Promoción del Empleo Juvenil en América Latina (PREJAL), implementado en 8 países de América Latina y el Caribe con apoyo del gobierno español. Este da un apoyo a los jóvenes que desean empezar proyectos o negocios pero no tienen los medios para hacerlo.

Efectos de la pandemia mundial del Covid-19

A pesar de las medidas llevadas a cabo por la OIT, la llegada del virus Covid-19 y su esparcimiento por el mundo a lo  largo de 2020 tuvo un fuerte impacto en la tasa de desempleo.

Para octubre de 2020, 17,4% de los jóvenes peruanos secaron su trabajo desde el inicio de la pandemia, con el 6,9%  total habiendo perdido sus empleos.

Esto quiere decir que por cada 100 jóvenes, 54 sufren un despido o las empresas se ven forzadas a cerrar.

Adicionalmente, se notó que gracias a la paralización económica mundial, los jóvenes de la generación Z (nacidos entre 1994 y 2010) tienen la misma o mayor dificultad de hallar un empleo que los Millenialls (nacidos entre 1981 y 1993).

Situación del empleo en Perú

Aunque para 2019 la cantidad de estudiantes que se empleaban estaba en un relativo aumento. De la misma forma, aumentaba el número de jóvenes que se preparaban académicamente, realizando estudios de educación media o superior.

Sin embargo, con la llegada de la pandemia y el confinamiento, aumento tanto el desempleo, como la imposibilidad de recibir educación, lo que incrementó la condición NiNi (ni trabaja, ni estudia).

A nivel nacional hubo un aumento del 11.2% al 13.2% en el nivel de desempleo juvenil entre el primer y el segundo trimestre de 2020. En la misma  cantidad de tiempo, las ofertas de trabajo para jóvenes  entre 14 y 24 años se redujeron en un 46.3%.

Incertidumbre vocacional

Además de todos los problemas y la paralización que genera la pandemia, la incertidumbre vocacional en los jóvenes es una gran influencia.

Para 2017, según los estudios del Ministerio de Educación (Minedu), el 70%  de los jóvenes estudiantes no sabían que hacer luego de graduarse.

Sin embargo, gracias a la disminución de la educación y de empleos disponibles para los jóvenes, esta cantidad no solo puede aumentar, sino que impartir orientación vocacional si ha vuelto mucho más complejo.

Acción del estado frente a la situación

Actualmente el gobierno está en una situación difícil, pues todas las situaciones han hecho difíciles continuar con los planes para la capacitación y la incursión de los jóvenes para el ambiente laboral, debido a la paralización económica.

Por tanto, aún no se han tomado medidas decisivas y se siguen evaluando las posibilidades en vista de la disminución del ambiente laboral.

La situación del desempleo juvenil en Perú, así como en el resto de Latinoamérica es muy compleja. La reducción de las posibilidades de empleo ha aumentado considerablemente y los programas previamente implementados para la preparación de los jóvenes están en caída.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *